domingo, 8 de diciembre de 2013

Cuento finalista del Certamen de Relatos Navideños

Un niño de nuestra clase ha resultado finalista en el concurso de relatos navideños del cole.

Enhorabuena Guille.




Nos lo contó en primicia.

video


Muy original.

Celebrando el día de la Constitución en el cole

El pasado día 5 de diciembre  dedicamos nuestros trabajo a celebrar el cumpleaños de nuestra Constitución.
Contamos este cuento:

UNA LUNA EN LA LAGUNA

Una mañana nació una rana. 
Era una ranita, muy, muy, pero muy chiquitita. 
Y no sabía nada de nada del mundo que la rodeaba.
Su familia le empezó a enseñar cómo era el lugar dónde vivía y ella fue aprendiendo algo nuevo todos los días, al principio, miraba con ojos de quien se sorprende, mientras escuchaba decir: “el cielo es azul y la hierba, verde”.
-Primero viene la mañana y después, la tarde- le decía su madre.
-Es normal que el gato maúlle y que el perro ladre-le decía su padre.
-Las ranas saltan y los mosquitos vuelan-le decía suabuela.

Y así fue aprendiendo los nombres y las formas de las cosas, y a distinguir una mosca de una mariposa.
Una noche miró por primera vez al cielo y escuchó decir a su abuelo:-Eso que está ahí es la luna, mírala bien, porque hay sólo una.La rana la miró y vio que la luna era así:(Cuarto Creciente)
Entonces, se dijo:”Ahora ya conozco también las cosas de la noche y no sólo las del día. Ya tengo mucha sabiduría”.
Cerca de donde una mañana había nacido la rana, al rato, nació también un gato.
Al principio era un gatito muy, muy, pero muy chiquitito. 
Tenía los ojos cerrados y no sabía diferenciar una pelota de un pescado.
Pero, apenas abrió los ojos, aprendió que la leche es blanca y el tomate es rojo. 
Miraba todo muy sorprendido, mientras escuchaba hablar a sus padres, a sus hermanos y a sus tíos.
-La Tierra está aquí y el cielo está allí- le decía sumamá.
-Cuando la noche se acerca, el día se va- le decía supapá.
-Esto es una naranja y esto es una manzana- le decía su hermana.
El gato fue aprendiendo el nombre y las formas de las cosas y a distinguir una manzana de una rosa.
Una noche miró por primera vez hacia arriba y escuchó decir a su tía:-Ahí está la luna. Mírala bien porque hay sólo una.El gato la miró y vio que la luna era así:(Luna llena)

Entonces, se dijo:”Ahora ya conozco también  las cosas de la noche y no sólo las del día. Ya tengo mucha sabiduría”.
Cerca de donde una mañana había nacido la rana y donde, al rato, había nacido el gato, nació también una paloma, justo en lo alto de la loma.
Al principio, era una palomita muy, pero muy chiquetita, miraba todo muy sorprendida, porque no sabía nada de las cosas de la vida.
Poco a poco, empezó a aprender de las demás palomas y supo que, cuando el día empieza, el sol se asoma.
-El agua moja y el fuego arde- le decía su madre.
-Todos los pichones nacen de una madre- le decía su padre.
-Amarillo es el plátano y  roja la fresa- le decía su abuela.
La paloma fue aprendiendo los nombres y las formas de las cosas y a diferenciar una abeja de una osa.
Una noche miró por primera vez el cielo estrellado y escuchó decir a su hermano:-¡Ah!, en el cielo, está la luna, mírala bien, porque hay sólo una.La paloma la miró y vio que la luna era así:(Cuarto menguante)

Entonces, se dijo: “Ahora ya conozco también las cosas de la noche y no sólo las del día. Ya tengo mucha sabiduría”.

Un día, la rana que había nacido una mañana, el gato que había nacido al rato y la paloma que había nacido en una loma se encontraron cerca del río y se hicieron muy amigos. 

Compartieron paseos y conversaciones, juegos y canciones.
Cuando llegó el verano,  decidieron pasar un tiempo juntos cerca de un lago.
Una tarde, la rana hizo en la tierra un dibujo así y dijo: -Es la luna, hay sólo una.

Enseguida, el gato también dibujó una figura así y dijo: -Ésta es la luna, hay sólo una.

Y la paloma hizo un dibujo así y dijo: -Ésta es la luna ha sólo una.Mientras conversaban cerca del lago, hubo algunas noches de luna. 
Y después de observar el cielo durante un mes, de la noche a la mañana, se pusieron de acuerdo la paloma, el gato y la rana.
-Sí, la luna es sólo una. Pero, aunque parezca una cosa rara, tiene diferentes caras.
-La luna es como yo la dibujé, pero también es de otra manera.
-Tiene diferentes formas y todas son verdaderas.
-Sí.
-Es cierto.

Y la rana que había nacido una mañana, el gato que había aparecido al rato y la paloma que vivía en la loma se sintieron  tan contentos, que entre los tres me contaron este cuento.

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